Evidencia y Metodología
Preferimos mostrarte en qué nos basamos — incluyendo lo que todavía está en discusión — en vez de presentar todo como si fuera igual de sólido. Así trabaja un equipo que confía en lo que hace.
Cada enfoque que usamos en Sakros está clasificado en uno de tres niveles. Esto no significa que uno sea “mejor” que otro — significa que tienen distinto grado de respaldo científico, y creemos que tienes derecho a saberlo.
Respaldado por revisiones sistemáticas, ensayos clínicos consistentes o consenso profesional amplio. Usamos estos enfoques como columna vertebral de nuestros tratamientos.
Ejercicio terapéutico progresivo
El ejercicio dosificado y supervisado es la intervención con más evidencia para la recuperación funcional tras lesiones musculoesqueléticas. Mejora la fuerza, el control motor y la tolerancia a la carga, y reduce el riesgo de recaída. Lo usamos en todas las fases del tratamiento, no solo al final.
Referencias: Blanchard & Glasgow, 2014; Beyer et al., 2015 — ensayos controlados en tendinopatía y rehabilitación deportiva.
Terapia manual para dolor musculoesquelético
Técnicas de movilización articular y manipulación vertebral muestran efectos positivos a corto y mediano plazo sobre el dolor lumbar, cervical y de extremidades, especialmente cuando se combinan con ejercicio. Lo combinamos siempre con trabajo activo del paciente.
Referencias: Coulter et al., 2018; Gross et al., 2015 — revisiones Cochrane sobre manipulación y movilización.
Educación al paciente sobre dolor
Explicar al paciente qué es el dolor, por qué persiste y qué lo modula tiene un efecto medible en la reducción de la kinesiofobia (miedo al movimiento) y en la adherencia al tratamiento. Lo integramos desde la primera sesión.
Referencias: Louw et al., 2011; Watson et al., 2019 — neurociencia del dolor aplicada.
Control motor y estabilización
El reentrenamiento del control motor — la capacidad de activar la musculatura correcta en el momento correcto — está respaldado para lumbalgia recurrente, inestabilidad de hombro y lesiones de rodilla. Es uno de los 4 pilares de nuestro método.
Referencias: Hodges & Richardson, 1996; Sahrmann, 2002; Hides et al., 2001.
Readaptación deportiva con cargas progresivas
Volver al deporte sin una progresión controlada de cargas es uno de los principales factores de re-lesión. Los protocolos de return-to-sport con criterios objetivos (fuerza, salto, gestos deportivos) reducen significativamente la tasa de recaída.
Referencias: Grindem et al., 2016; Ardern et al., 2016 — protocolos de vuelta al deporte tras LCA.
Enfoques con base fisiológica razonable, estudios preliminares positivos y amplia experiencia clínica, aunque sin el mismo volumen de evidencia de nivel I que los anteriores. Los usamos cuando el cuadro clínico lo justifica y lo explicamos al paciente.
Osteopatía: enfoque visceral y craneal
La osteopatía estructural (articulaciones y tejido blando) tiene evidencia firme para dolor lumbar y cervical. Las técnicas viscerales y craneales parten de modelos fisiológicos plausibles — relación entre restricciones de movilidad visceral y dolor referido, influencia de tensiones durales — pero la evidencia de alta calidad es todavía limitada. Las usamos como complemento dentro de un plan que siempre incluye ejercicio.
Referencias: Licciardone et al., 2005; Franke et al., 2014 — metaanálisis sobre osteopatía en dolor lumbar. Cerritelli et al., 2021 — estado de la evidencia en técnicas craneales.
Posturología clínica: integración pie-ojo-oclusión
La posturología evalúa las entradas sensoriales (pie, visión, oclusión dental, propiocepción) que el sistema nervioso central usa para organizar la postura. El modelo tiene base neurofisiológica sólida y se usa ampliamente en Europa, aunque la cantidad de ensayos controlados aleatorizados es aún menor que en kinesiología convencional. La usamos cuando el dolor es recurrente y no responde al abordaje habitual.
Referencias: Gagey & Weber, 1999; Da Cunha, 2001; Roll & Roll, 1988 — neurofisiología del sistema postural fino.
Psiconeuroinmunología (PNI) clínica
La PNI estudia la relación entre estrés crónico, inflamación de bajo grado, eje intestino-cerebro y dolor persistente. Hay evidencia creciente de que factores como el sueño, la alimentación y el estrés modulan la respuesta inflamatoria y la sensibilización central. Integramos estos factores en la evaluación cuando el cuadro sugiere un componente sistémico.
Referencias: Nijs et al., 2017 — sensibilización central; Haddad et al., 2020 — relación entre estrés, inflamación y dolor crónico.
Plantillas ortopédicas personalizadas a medida
Las plantillas personalizadas muestran buenos resultados en fascitis plantar, dolor patelofemoral y sobrecarga de miembro inferior en deportistas. La evidencia es más fuerte para diseños basados en estudio biomecánico que para plantillas genéricas de farmacia.
Referencias: Mills et al., 2010; Nigg et al., 2017 — revisiones sobre ortesis plantares en deporte.
Temas donde existe divergencia real en la evidencia o en la comunidad profesional. Preferimos ser transparentes con esto en vez de presentarlo como si estuviera resuelto.
Mecanismo exacto de las técnicas manuales
Sabemos que la terapia manual funciona — los resultados clínicos son consistentes. Lo que sigue en discusión es por qué funciona exactamente: si el efecto es principalmente mecánico (reposicionar una estructura), neurofisiológico (modular la señal de dolor) o contextual (expectativa y alianza terapéutica). En la práctica, esto no cambia que la usemos; cambia cómo la explicamos.
Referencias: Bialosky et al., 2009; 2018 — modelos neurofisiológicos de la terapia manual.
Correlación entre hallazgos posturales y dolor
No toda asimetría postural causa dolor, y no todo dolor tiene una causa postural. La relación entre postura estática y dolor es menos lineal de lo que se pensaba. En Sakros evaluamos la postura como una variable más, no como la explicación automática de cada síntoma.
Referencias: Laird et al., 2014; Grob et al., 2007 — revisiones sobre postura y dolor lumbar.
Uso de electroestimulación y ultrasonido como tratamiento principal
Las modalidades pasivas (TENS, ultrasonido, magnetoterapia) tienen evidencia débil como tratamiento aislado. Pueden tener un rol complementario para modulación del dolor en fase aguda, pero no sustituyen el ejercicio ni la terapia manual. En Sakros no las usamos como pilar del tratamiento.
Referencias: Chou et al., 2017; Foster et al., 2018 — guías de práctica clínica para dolor lumbar.
Cómo se traduce esto en tu tratamiento
En la práctica, cada paciente recibe una evaluación individualizada donde combinamos herramientas de los tres niveles según lo que su caso necesita. La diferencia es que te explicamos qué estamos haciendo y por qué — no damos por hecho que todo lo que hacemos tiene el mismo respaldo.
Si algo de lo que usamos cambia de categoría porque aparece nueva evidencia (a favor o en contra), actualizamos esta página. No tenemos interés en defender una técnica si la ciencia deja de respaldarla.
Joaquín Adi
Kinesiólogo · Osteópata D.O. · Director Clínico de Sakros
Contenido revisado y actualizado por el equipo clínico de Sakros. Última actualización: septiembre 2026.
Si tienes dudas sobre un tratamiento específico, pregúntanos directamente en tu evaluación.
Reserva tu evaluaciónLa información de esta página tiene fines educativos e informativos. No reemplaza la evaluación ni el diagnóstico de un profesional de la salud. Los resultados de cualquier tratamiento dependen de cada caso individual.